Ceguera voluntaria

21 de noviembre de 2011 8:00
Por Sergio Jaén Lara

Afghanistan 2011. Anónimo

Los estudiantes de jazz con problemas de ego tienen miedo de escuchar buena música.

Una vez estaba en la ciudad tocando con un gran grupo. Al día siguiente dí un curso en la escuela de música local para unas treinta personas y les pregunté si habían ido al concierto de la noche anterior.

Sólo tres levantaron la mano.

(…)

Seguramente si uno se dedica a autocomplacerse, evitará conocer a los grandes músicos. Músicos como estos prefieren el confort y la seguridad de su conejera.

¿Quién quiere admitir que odia escuchar a un buen músico? Lo cierto es que muchos encuentran este acto demasiado doloroso.

Kenny Werner, músico, extraído de  su libro Efortless Mastery.

 

No hace mucho daba una charla sobre fotografía, una de esas  que una persona con mas preguntas que respuestas no debería dar, pero bueno, al menos no cobro. Con su desarrollo aparecían fotos de grandes maestros de nuestra afición y se me ocurrió preguntar con cada ejemplo sobre su autoría. Salvo en una ocasión (solicité el silencio del acertado desde entonces) todas las preguntas quedaron sin contestar. Esto podría tener excusa al tratarse de recién llegados a la fotografía, pero en su mayoría eran aficionados, otros profesionales, con décadas de experiencia con la cámara. Podrían excusarse en la falta de tiempo, en las obligaciones diarias, en que la biblioteca cerraba por reformas,…, pero para muchos de ellos la razón de su silencio era mas grave.

Veo claro como el proceso normal de aprendizaje va  de la mano de la curiosidad, de saber y conocer lo que se ha fotografiado antes, de buscar referentes, de ver como distintos fotógrafos han resuelto temas o situaciones parecidas,…, esto forma parte del disfrute fotográfico, en mi caso tanto como el de la captura en si.

Pero son muchos los que se niegan a conocer, los que no indagan, pero no porque no lo hicieran en un principio sino porque este acto resultó excesivamente doloroso.

Darse cuenta de la gran cantidad de fotógrafos que hay, y lo peor,buenos, ¡prurito!, conocer nuevas formas de mirar,…, ¡prurito intenso!, unas nuevas prioridades,…, ¡dolor!, nuevas realidades, ¡gran dolor!,…, unos nuevos límites,…., ¡dolor insondable!

Otros asomaron las narices por la puerta de algún taller fotográfico y recibieron tal sopapo, en forma de crítica en las napias, que no han osado volver; o se dieron cuenta de que no necesitan la crítica satisfactoria de un prócer, pues con la de la de sus vecinos tienen suficiente para estar satisfechos y exponer en su localidad dos veces al año.

Es mas fácil convertirse en la medida de todo, ser el referente de uno mismo, creer que nuestros límites son los de todos; olvidarse de libros de fotografía, de las grandes exposiciones posibles a media hora de viaje. Es mas fácil y mas cómodo, reduce la ansiedad, anula la búsqueda, hace innecesario el esfuerzo.

¡La comodidad es el fin del hombre!

No seré yo el que defienda el formato del curso o taller, de hecho prevengo del cuidado que hay que tener en su elección si no se quiere formar parte de una venta de humo organizada; pero si estoy seguro de que para avanzar como fotógrafo hay que caminar con humildad, mostrar, recibir y recoger, sin caer en la obediencia, sin olvidarse de lo que uno quiere, porque al fin y al cabo las críticas recibidas suelen ser el recuerdo de las que una vez nosotros mismos nos hicimos.

Caminando apartados de la condescendencia y el masoquismo extremo (podríamos hablar otro día de un personaje fotográfico, el profesional del taller, el que no se pierde ni uno parece ser que buscando ser dilapidado), me parece la única manera de avanzar.

P.S. Título alternativo del escrito “Rapapolvo cuyo destino incluye al origen”.

12 Comentarios a Ceguera voluntaria

  1. ¡Tremendo sermón insustancial! Está claro que tú tenías vocación de clérigo y por alguna razón inconfesable te dedicaste a la fotografía. Y como le sucede a mucho mediocre cuya “inspiración artística” ha dado de sí todo lo que podía (que suele ser más bien poco) se dedica a la propedéutica fotográfica. ¡Por si éramos pocos….!

    No deja de resultarme obscena esta vocación que parece espolear a muchos de querer fomentar la fotografía a toda costa (cobrando o sin cobrar) como el que proclama la buena nueva de la llegada del Mesías. Y yo me pregunto: ¿A cuento de qué? Ya sea para prevenir a los novicios de los peligros que les esperan a la vuelta del workshop de turno, o para exhortarles el autodidactismo… ¿Qué sentido tiene pregonar las virtudes de una disciplina que en tiempos pudo tener su prestigio, y que ahora gracias a la Informática de Consumo (y no otra cosa es la fotografía digital) se ha convertido en una auténtica degeneración de aquélla?

    Claro, afirmar, como suele hacerse, que la fotografía digital ha democratizado lo que antes era privilegio de profesionales y unos pocos aficionados, a parte del uso espurio que supone servirse de una categoría política para algo (el talento artístico) que es cualquier cosa menos democrático, supone la falacia de dar por supuesto que la “fotografia digital” es Fotografía, lo cual es absoluta y radicalmente falso.

    Así pues, ya que hemos sido ungidos por alguna autoridad divina para hacer la prédica, digo yo que lo primero, lo primero, lo primero de todo es prevenir a las nuevas vocaciones de la perversión que esa falacia supone. A no ser, claro está, que uno se adhiera a la engañifa generalizada, y entonces más bien que ser parte de la solución, uno forma parte del problema.

  2. Disentir siempre es interesante, pero hay que disentir respecto a lo escrito no aprovechar para contar lo que te apetece en ese momento, porque aqui nadie ha hablado de fotografía digital, tema bastante manido y del que te tendrás que ocupar tu a partir de ahora, si te apetece, ni de democratización aspecto en el que no creo porque antes el que quería podía acceder a una cámara.
    Céntrate Sor.

  3. Yo, como veía que el sentido del “discurso” no lo tenías muy claro, de ahí que ni siquiera sepas qué titulo debe encabezarlo, pues me he dicho, sigamos desparramando…. jajajaja

  4. El arte lo crea uno mismo, no importa si es con tiza, acuarela, lapiz, mármol, papel, madera, photoshop o la cámara del celular.

  5. Como le dijo Vincent Vega a Jules Winfield: “ojalá le hubiese cogido haciéndolo (rallarle el coche); con tal de cogerle no sé lo que habría dado; sólo por pillarle haciéndolo habría valido la pena que lo hiciera”.

    Sólo por mandar a tomar por culo a los lobotomizados que no tienen otra cosa que vomitar que el “todo vale, todo es arte” valdría la pena montarse un blog como éste. Al cabo, con la tijerita de podar también se puede hacer arte :-DDDDDDD

  6. No concibo comprender el extraño mecanismo por el cual uno empieza a hablar de otras cuestiones y siempre se acaba hablando de lo mismo, algo que yo creía superado ya.

    Sor te pediría bajaras el tono de tus palabras y seas un poco mas constructivo.
    Si lo que quieres es hablar de una cuestión ya harto discutida, que no creo que ya interese y que no tiene cabida en este hilo, atendiendo al tema inicial; es preferible que hagas caso a tus palabras y crees ese fantástico blog que mereces, donde despotricar a tus anchas.
    Por favor no dejes de mandar el enlace para poder disfrutar de tu pausada y profunda prosa.

  7. Sí, en efecto, vivimos en un mundo muy extrañó. Yo todavía estoy intentando comprender esa realidad de la que algún indocumentado dice que es “un número” y tengo que quedarme con las ganas :-D

    Tenemos que aprender de una vez por todas que el mundo dista mucho de responder a nuestros deseos, ni siquiera en un blog.

  8. En cuanto a la entrada del blog, decir que, estoy de acuerdo contigo, Sergio. Pienso que, conocer a los grandes fotógrafos y los no tan grandes, de ahora y de antes, siempre enriquece el trabajo propio y además te hace ver donde te encuentras realmente, si eres un poco objetivo. En cuanto a los seudoaficionados o seudoprofesionales, hay inclusos algunos que se vanaglorian de su trabajo e ignoran que, en muchos casos, lo que ellos hacen, ya se hizo hace mucho tiempo por otros fotógrafos. En fin, de todo hay en la viña del señor.

    Y por alusiones.

    En cuanto al comentario de Sor Citroen, me gustaría decirle, que hay trabajos fotográficos digitales (en alguna parte de su proceso) muy dignos y analógicos (en la totalidad de su proceso) que son un timo, aún siendo estos últimos avalados por la crítica; generalizar, no es prudente y sentenciar generalizando, es ser temerario. El arte es bueno o malo según el resultado final, no según la fuente o el proceso.

    Sor Citroen, como dice una canción que me encanta “hay algunos que dicen, que todos los caminos conducen a Roma” en este caso yo diría que “hay muchos que buscamos el camino que nos lleve a Roma” el problema es que tú, termines en Sebastopol, pero ese es ya otro problema.

    Un saludo para todos…

    P.D.: Parece, Sor Citroen, por el tono de tus palabras, que estas despechada con la fotografía digital, pero te recomiendo que cuando zahieras la fotografía digital o a sus fotógrafos, concretes un poco más, te sorprenderías cuantos fotógrafos contemporáneos, que dicen pertenecer al grupo del analógico, utilizan algún elemento digital, en alguna parte de su proceso.

  9. Os ruego encarecidamente que los comentarios concuerden con el tema del post.
    Por favor no mas digital vs película, no mas esto si es fotografía esto no lo es,…

    Por otro lado, y esto me parecía obvio:
    ¡Los insultos enmascarados o no, no están permitidos!
    Hay muchas maneras de matar el aburrimiento, no necesariamente escribiendo. Recomiendo el onanismo físico o mental.

  10. Como te decía, Sergio, esto de la fotografía es “mu complicao”

    Saludos

  11. Por curiosidad Sor, haces arte o eres crítica de arte

  12. Quisiera dedicarle una entrada de mi blog a nuestra estimada Sor Citroen. Como no tengo otra forma de hacérselo llegar, perdonar que le ponga aquí el enlace.

    Un Saludo.
    http://gionano61.blogspot.com/2011/11/analogico-vs-digital-para-sor-citroen.html

He leído y acepto las Condiciones de Participación (obligatorio).